La relación a lo largo de los años entre el montañismo y las apuestas deportivas
El montañismo se ha mantenido, a lo largo de los años, un poco al margen del impacto mediático con el que han vivido otras prácticas deportivas. El hecho de no contar con unas competiciones tan específicas como las de algunas disciplinas, en cierto modo, le ha cerrado las puertas de que se haya generado una mayor atención a este mundo.
Probablemente, esto explique la razón por la que, si pensamos en montañismo y apuestas deportivas, no encontremos ninguna relación. Sin embargo, aunque parecen dos cosas que pertenecen a dos universos completamente distintos, sí que existe una convergencia. Y es que a lo largo de la historia ha habido momentos donde estos dos elementos se han aliado.
Un origen de hace dos siglos
La época dorada del alpinismo tuvo lugar en el siglo XIX, cuando mucho exploradores europeos comenzaron a coronar grandes cumbres de los Alpes. Esas expediciones hacia lo imposible se convirtieron en eventos que captaron gran atención por parte de la sociedad y la prensa, que veían con incredulidad esos desafíos. Además, las altas esferas, sobre todo británicas, también empezaron a interesarse.
En ese ambiente de clase pudiente se realizaban apuestas informales sobre las posibilidades de los alpinistas de llegar a la cima, incluso de si conseguirían sobrevivir a esa experiencia. Para la memoria colectiva ha quedado la disputa por la conquista del Matterhorn, en Cervino (Los Alpes), datada en el año 1865. Finalmente fue lograda por el británico Edward Whymper, que era uno de los grandes favoritos para los apostantes.
Un tiempo más tarde, ya en el siglo XX, se produjo otro evento que tuvo gran repercusión a nivel de predicciones. Fue la conquista del Everest de Edmund Hillary y Tenzing Norgay en 1953. De hecho, en aquel momento, hasta algunas casas de apuestas inglesas empezaron a ofrecer la opción de pronosticar si se podría conquistar el pico más alto del mundo. Esos días fueron de tremenda expectación para toda la sociedad británica y son muy recordados, ya que coincidieron con los de la coronación de la Reina Isabel II.
La importancia de la profesionalización
En el periodo más reciente, muchos deportes de montaña se han convertido en profesionales, como podría ser el trail running, el skyrunning o las carreras de ultradistancia en montaña. Esto ha permitido también que las actividades de este tipo hayan pasado de ser vistas como una mera afición a algo con la seriedad competitiva de cualquier otra disciplina.
Eventos como el Ultra-Trail du Mont Blanc o el Tor de Geants, que atraen a un gran número de espectadores y corredores, han sido capaces de dar el salto a las plataformas de apuestas deportivas. El hecho de que los participantes luchen no solo por terminar la prueba, sino por llegar en una posición o tiempo concreto, dan la posibilidad de que existan diferentes mercados en los que hacer pronósticos.
Por tanto, como vemos, poco a poco el mundo de las predicciones deportivas se ha establecido en el montañismo. Probablemente en el futuro, con la aparición de más eventos de este tipo, se produzca una relación incluso más estrecha entre estos dos mundos.